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jueves, 13 de agosto de 2009

Beatles Rock Band

Se acerca la fecha de inicio de ventas del videojuego de los Beatles Rock Band. La fecha elegida es el 9 de septiembre de 2009(09/09/09, number nine, number nine, number nine) para que todos los fans de los Beatles puedan desembolsar $240 de los verdes para poder pasar horas frente al televisor apretando botones en guitarras de plástico.

Estoy consciente del tono irónico de mi comentario, aunque por otro lado me confieso fanático de estos juegos. Es que es difícil explicar la experiencia a alguien que no le atrae el tema y que simplemente ve lo que narro en el primer párrafo. El hecho es que detrás de las guitarritas de plástico, el juego alcanza a reflejar un poco la conexión que se forma entre aquellos individuos que se reúnen para conformar un grupo de música. Adicionalmente, estos juegos dan a conocer muchas canciones clásicas del rock y pop a nuevas generaciones de jugadores. Gracias a Rock Band y Guitar Hero, varios discos (y grupos) que estaban acumulando telarañas ahora regresaron a venderse bien.

Por eso me llama tanto la atención saber qué le espera al juego de los Beatles. Aunque no es un grupo que podamos decir que esté empolvándose, ya pasaron bastantes generaciones desde que fueron famosos y cada vez se conocen menos entre los más jóvenes.

Para rematar, les dejo este artículo sobre las dificultades que tuvieron que sortear los creadores para conseguir que las estrellas se alinearan y poder hacer este juego: The Beatles Make The Leap to Rock Band.

lunes, 29 de junio de 2009

La Teoría de la Cola Larga (o por qué Michael Jackson será el último Rey del Pop)

Hace unos días murió Michael Jackson, conocido por todos como El Rey del Pop debido a los millones de fans que tiene en todo el mundo y la cantidad de discos que vendió. Lo curioso es que probablemente en el futuro ya nunca nadie llegue a tener el éxito y popularidad que él tuvo. Y la razón por la que afirmo esto no tienen nada que ver con sus habilidades de bailarín o músico.

Más bien, tiene que ver con una teoría conocida como Cola Larga, que propone Chris Anderson en su libro del mismo nombre. Lo que plantea es la manera en que muchos modelos económicos han cambiado desde que surgió la venta de productos por Internet. Hasta hace poco, la única forma de vender música, libros o películas era en tiendas "de ladrillos" (librerías, tiendas de discos, videoclubes), poniendo los productos en aparadores y estantes donde los clientes podían ver el catálogo y elegir un ejemplar. La variedad de títulos que se podían encontrar en un lugar estaba limitado al espacio físico de sus anaqueles. La consecuencia es que se fomentó una "cultura del hit" en la que se creaban obras de consumo masivo y las corporaciones intentaban por todos los medios moldear los gustos de la población para enfocarlos a la reducida variedad de productos que cabían en sus estantes. Fue la época de Michael Jackson. Michael no nos gustaba porque fuera un bailarín extraordinario, o un tipo estrafalario, aunque todo esto fuera verdad. Michael nos gustaba porque a todos nuestros conocidos les gustaba también, y a través de su música nos identificábamos y nos sentíamos parte de la misma cultura. Ahí estaba la TV, radio y revistas para decirnos qué consumir. Ahí estaban las listas de Billboard y los Top 40.

Con el surgimiento de Internet, esto está cambiando rápidamente. Ahora las tiendas ya no están entre cuatro paredes, sino alojadas en un servidor de Internet. No tienen limitaciones de catálogo impuestas por el espacio físico de unos estantes, sino que pueden aumentar exponencialmente su oferta sin invertir mucho dinero. Una vez que los consumidores tuvieron a su disposición tan vasta colección de productos, comenzó una revolución de subgéneros, o nichos, fortalecido e impulsado por algoritmos de similitudes de género, y por recomendaciones de usuarios. La teoría de Cola Larga sostiene que en realidad no importa qué tanto aumente el número y la variedad de títulos en oferta, siempre va a haber clientes interesados en adquirirlo, aunque sea en pocas cantidades. De esto se alimenta la Cola Larga.


En la gráfica anterior se muestra la forma en que se comporta el consumo de productos en una tienda digital en Internet. La parte roja muestra los productos más populares, que son los que típicamente se venden en tiendas de ladrillos. Hasta hace poco, nadie pelaba el resto de la curva. No había resto de la curva. Esa zona amarilla, llamada Cola Larga, son todos esos productos que se venden en menor volumen por ejemplar, pero al haber tanta variedad, terminan por acumular más ventas que lo que logran los "hits". Dice Anderson en su libro que esta cola llega a ser tan larga que incluso la canción 800,000° en ventas dentro de la tienda virtual Rhapsody vende unas cuantas unidades al año, suficiente como para justificar su costo de almacenamiento y reflejarse en ganancia. El secreto está en vender mucho de lo que se vende poco.

Todo está listo para que en poco tiempo se acabe la obsesión de las industrias por sólo apoyar los hits, y comiencen a impulsar mucha mayor variedad de obras con menos inversión por obra. Esto no quiere decir que no vaya a haber artistas, músicos, escritores o películas que vendan muy por encima de los demás. Los grandes siempre serán grandes. Pero lo que sí morirá en poco tiempo es la imposición mediática para sobreinflar artistas y obras, porque la gente ya no se conformará con artistas prefabricados al tener tanta variedad para comparar. No más Michael Jacksons, NSYNCs o Britneys. Acabaron las monarquías del pop. Acabó la tiranía de los megahits. El rey ha muerto. Muera el rey.

Fuentes:

miércoles, 13 de mayo de 2009

Spotify, una audioteca virtual, amplia y legal

Poco a poco (yo diría que demasiado lentamente) la industria de las disqueras ha ido permitiendo algunos modelos de negocios en Internet que ofrezcan a los cibernautas algunas opciones para escuchar música legalmente.

Hasta hace poco, todas las opciones giraban alrededor de la idea de “radio por Internet”, lo cual significa que los usuarios tenían opciones limitadas para elegir la canción a escuchar, y casi siempre era el sitio web quien tenía el control sobre las canciones disponibles para reproducir. Cuando mucho, un usuario podía seleccionar géneros, o hasta grupos musicales, para limitar el espectro de opciones, pero sin poder elegir canciones específicas. Quizás las ofertas más interesantes dentro de este rubro son Pandora.com y Last.fm.

Todo parece indicar que esto cambiará muy rápido en todo el mundo. Hace poco salió Spotify, una nueva propuesta musical en algunos países europeos (hasta hoy solamente Suecia, Francia, Reino Unido, Noruega, Finlandia, Holanda y España). La idea de Spotify es ofrecer a sus usuarios un programita (parecido a iTunes, aunque más simple) donde puedan buscar artistas, álbumes, o canciones, y escucharlos en su totalidad. Aunque no permite descargar los archivos de música, la gran ventaja de este software es que, a diferencia de otros, permite que el usuario elija y escuche cualquier canción de toda la gama de artistas incluidos en su base de datos, usando la transmisión de datos conocida como streaming.

Otra característica interesante es que permite crear listas de canciones personales o colaborativas. Esto quiere decir que una lista de canciones puede ser editada por varias personas. Esto podría hacer que las recomendaciones musicales se vean enriquecidas por la comunidad virtual.

El único problema es, como ya dije antes, que no funciona para todos los países. Afortunadamente hay algunas maneras de darle la vuelta a esta restricción, así que si pueden, se los recomiendo ampliamente. Si necesitan alguna asesoría, no duden en contactarme.

jueves, 13 de marzo de 2008

Fabo vs. PaparuPapaEuEo.



Crónica en bullets.
  • Acabo de llegar del concierto de Café Tacuba.
  • Hoy cumplen 19 años de carrera.
  • La audiencia, en su mayoría, arriba de los 30 años.
  • El repertorio, balanceo de canciones clásicas y del nuevo disco "Sino".
  • Varias de las canciones fueron "lados b" poco conocidos de los discos clásicos.
  • Para mi sorpresa, la gente coreó gran parte de las canciones del último disco, que a mi opinión no es lo mejor de su discografía.
  • Y ya como ya es costumbre, la canción más solicitada por la gente es "El Baile y El Salón", que piden a grito del "Paparupapa-Eu-Eo" que tanto odia mi carnavalito.
  • Los tacubos insisten en tocar la canción instrumental del Revés/Yosoy que apaga tan gacho a la banda.
  • Cuando acabó el concierto, habían pasado 3 horas y media y más de 40 canciones.
  • Y como siempre, los tacubos se entregan como si cada concierto fuera el último.

Esta foto es del 2004, en un concierto que Café Tacuba dio en Londres.

sábado, 5 de mayo de 2007

la bohemia web


De pronto decidí aprender guitarra un buen día en Guadalajara. Esa semana me quedaba con los primos jalisquillos hijos de mi tío Joselillo, y ellos tenían una guitarra. Según recuerdo, de toda la familia sólo dos miembros tocaban: mi tía la Nena y mi prima Vero. Y como con quien más me juntaba era con Verito, ella me enseñó lo poco que sabía (hasta la fecha no sé si aprendió más). Después de esa semana regresé a México tocando el círculo de Do y otros tres acordes. Bien poquito. Pero para mí era la neta misma, porque con esos 7 acordes podías tocar un chinguísimo de rolitas.

Así fue que con mis tiernos 14 añitos comencé a rasgarle tupido y sacar callito en las yemas. Aunque tomé clases particulares con el profesor de mi prepa, el venerable Jorge Rivera alias el vampirín, y con otra bola de mugrosos como yo (el mora, el juankis y el chivo -¿dónde andas, broder?) mi verdadera formación se debió en gran parte a una colección que por aquellos días era muy común: Guitarra Fácil. Y efectivamente, había ediciones para todo tipo de gustos, desde bossa-nova hasta Caifanes, desde Álvaro Carrillo hasta Flans. El problema era que tenías que cargar con un montón de revistas para todas las fiestas que ibas y nunca faltaba que te pedían canciones que no venían en tu colección de revistas. Con el tiempo dejé de comprarlas y me dediqué a cantar en fiestas puras canciones que me sabía (y al que no le parezca, que toque él mismo). Por supuesto, más de la mitad de las solicitudes no podían ser complacidas. Pero eso acabó hoy, señoras y señores.

Si ustedes me conocen un poco, o han leído mis anteriores escritos en este blog, es fácil darse cuenta que otro de mis gustos es la Web. Y de ahí surgió la idea de juntar ambos mundos. En una peda reciente, alguien me pidió una canción que no me sabía, y se nos ocurrió buscar la letra en Internet. No sólo encontramos la letra sino también los acordes y en algunos casos hasta los requintos. Desde ese momento, no hay petición que no haya podido satisfacer si cuento con una laptop y conexión a la Web. Es mi Guitarra Fácil del siglo XXI, yeah. Con más variedad que mi colección de revistas, y más fácil de cargar. El problema es conseguir cómo conectarla a Internet, pero de ahí en adelante la velada será un éxito.

Un sitio que les recomiendo para buscar letras, acordes y tablaturas de canciones en español es LaCuerda.net aunque realmente una búsqueda en Google podrá dar buenos resultados.

Por cierto, existe el sitio Web de Guitarra Fácil, pero no puedes consultar canciones y sólo te permite leer el catálogo de revistas y comprarlas en línea. Pero eso sería ir en contra de uno de los Principios Máximos que rigen mi vida: Para qué pagar, si lo puedes bajar en Internet.